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Comparacion: Fort vs. Torta Frita.

miércoles, enero 05, 2011

el berreton

Hoy me estaba acordando de que el garca es berreton.
Berreton quiere decir, que te garca el que tenes al lado, el que te usa facil, el que "es amigo de siempre, vistesssss, y lo garcó" ... claro, nadie garca al desconocido, al que no sabe si lo va a venir a matar. El garca, es, primero, un cagón. Nadie debiera extrañarse de que lo garque uno cercano.
En este momento recuerdo a uno especialmente...su nombre empieza con E, pero también tengo uno con H, jajaja. Ambos son del mismo tipo. E.G.C.C.: El Garca Cercano Cagón.

Y leí un artículo de Alfredo Casero que hace referencia precisamente a esto. Que vale para Ernesto y para Hernan, nombres que deben tener la misma raíz etimológica, no?....Capaz...No me interesa. Cuestión que al gordo Casero, lo admiro cada vez más.

Y cito:

"El problema se basa en soportar el embate que viene del lado del mentiroso. Que toma una parte de la realidad, la tergiversa, y trata de crear una realidad que confunda, pero que le sirve de coartada débil para tapar un moco mayor, o muchísimos mocos mayores, por ejemplo: llama un señor buscando a otro de apellido Pérez, a un lugar a donde podrían saber de Pérez, pero ahí nadie sabe de Pérez. Osea que Pérez no está ahí. Por ende llama al otro día alguien muy allegado a Pérez (podría ser Pérez), preguntando por Pérez, lo que produciría la confusión. Pérez quiere saber quien lo busca.

El trabajo fino para desmantelar a un garca medio (un medio pelo), lleva algo de tiempo y un poco de dinero, poniendo las personas adecuadas a trabajar directamente en eso no es un problema mayor.

Toda esta exposición filosófica, judicial y práctica, la escuché de la boca de un señor especialista en defraudaciones y estafas. Generalmente se esconden en lugares donde la gente no va, decía el tipo, queriendo demostrar su oficio, y hasta se regodean de las actitudes pseudo inteligentes. Generalmente son como el adolescente que le roba a la abuela porque sabe que no lo va a denunciar. En realidad son pocos los casos de olímpicos cagadores, así que si tuviste un problema y lo estás dejando pasar, estás permitiendo que ese problema te haga daño. Hay todo un aparato judicial perfectamente armado, para atenazar al que te caga.

Es cuestión de averiguarlo, y ser paciente.

En cierta ocasión vi una película en donde, para sacarse de encima la presión, al tomar a sus hijos como rehenes, un narcotraficante mató a toda su familia adelante del amenazante, osea su propia familia. Ya ahí se ha convertido en una cuestión personal.

A su vez el cagador también se regodea de quién es el que lo sigue, por eso el Guasón se vestía de Guasón, para que lo siga Batman.

Nota: Todo esto se me ocurrió cuando vi cómo se escabullía entre dos piedras una yarará overa. Se quedó parada al lado de unas ramas pensando que no la veía. Mi perro Panchuco estaba crispado. Osito, un caniche que se pianta de la casa del intendente para venirse al mundo de correr los chanchos, se quedó petrificado, de atrás apareció, sin que ninguno de nosotros tres la esperara, una señora paraguaya con un machete, y sin decir “agua va”, la cortó al medio.

Así que, cuidado Pérez, que cuando menos lo esperes, te salta la paraguaya y te corta al medio.

Espero que este cuentito, casi infantil, sea esclarecedor. Para vos que te cagó alguno, y no te tomás el trabajo de seguir hasta el final, de todas maneras, para recobrar lo que es tuyo.

La buena fe o tu vieja querida codicia, lo que es absolutamente loable, ya que sin codicia, o serías un pelotudo o un santo. Cosa que no sos.

Y repetite a vos mismo: “Pérez, cuando menos lo esperes”.

Mil besos a todos ustedes Casero"